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¿Sabes quién Eres?

Tu vida te va marcando tu camino. depende de ti si quieres seguirlo o no.



“Ve a la escuela, estudia, consigue un empleo, trabaja, paga impuestos, cásate, ten hijos, hipotécate, mira la tele, sigue la moda, pide préstamos, actúa con normalidad, compra muchas cosas, camina por la acera, escoge entre ese producto o este otro, ahorra para cuando seas viejo, obedece la ley y sobre todo no cuestiones jamás lo que te han dicho que tienes que hacer…y ahora repite conmigo…¡soy libre!" (George Carlin)


Nos pasamos la vida viviendo como autómatas, movidos por los dictámenes del sistema, la sociedad, nuestras creencias, los valores que nos han inculcado, las lealtades familiares… A día de hoy todavía son muy pocos los que se atreven ni siquiera a plantearse si la vida que están viviendo es la vida que realmente quieren vivir. Y es que hacerlo requiere de mucha valentía y honestidad, y el precio que se tiene que pagar es alto. Al menos a corto plazo. Porque realizar un cambio de esta magnitud implica un gran desafío y este, si o si, va a afectar a nuestro entorno, el cual puede que no esté muy de acuerdo con nuestra versión más auténtica, la que se ha quitado la careta de una vez y ya no quiere seguir fingiendo y actuando de acuerdo con los condicionantes sociales; en definitiva, la que ha dejado de hacer lo que los demás quieren o esperan de él o de ella. Por lo tanto, muy probablemente nos vamos a encontrar con objeciones o desaprobaciones, con el rechazo social, en definitiva, cuando queramos ir a buscar la mejor versión de nosotros mismos y decidamos vivir nuestra propia vida.


A este punto, el de replantearse la vida de un@, solamente se llega cuando se ha tocado fondo, fondo de verdad. Cuando la realidad que te envuelve te resulta tan incómoda e insoportable que no tienes más remedio que curarte las heridas, pararte, reflexionar y buscar otra salida. El detonante quizás haya sido una enfermedad grave, o la muerte de un ser querido, o un despido, … O varios de estos factores a la vez. Porque en la vida, amigos, las cosas no ocurren por casualidad, y todo por lo que pasamos son enseñanzas de las que debemos aprender, de un modo u otro. Aunque no las deseemos, aunque sean dolorosas … Nos han pasado porque nos tenían que pasar. Es así.


Y entonces tienes dos opciones: o bien lamentarte por lo que ha ocurrido, adoptar el papel de víctima, y no hacer absolutamente nada al respecto, más que auto lamentarte y sufrir y, eso sí, intentar seguir con tu vida exactamente igual que antes; o bien hacer una lectura de lo que ha pasado e intentar comprender para qué ha ocurrido: aprender de ello y cambiar tu actitud hacia ciertas cosas. Porque si no hacemos esta lectura, este análisis, la vida nos va a dar más “avisos” hasta que realmente aprendamos lo que nos quiere decir. Y los avisos cada vez serán más fuertes y más “dolorosos”… Hasta que llegues al punto de no retorno y entonces, si o si, te vas a replantear tu vida de verdad, o al menos muchos aspectos de ella. Te lo digo por experiencia.


Bien, has escogido la pastilla roja, es decir, analizar y pensar. ¿Por dónde empiezas? El punto de partida es el autoconocimiento. Debes saber quién eres, como funcionas por dentro, qué te motiva, cómo reaccionas ante determinados estímulos… Porque si no lo sabes, si no te conoces, ¿cómo vas a saber lo que tienes que hacer, y hacia donde te tienes que dirigir?

«De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo» William Shakespeare.

Hay muchas herramientas y técnicas y que te pueden ayudar a descubrir quién eres realmente, cada una con sus objetivos y metodologías específicas. La Bioneuroemoción® es una de ellas, ya que te ayuda a comprenderte y a gestionarte a nivel emocional; a descubrir el para qué te ocurren determinadas cosas y comprender tus emociones, reacciones y comportamientos ante ellas. Pero sea cual sea el método que hayas escogido, todas tiene un elemento en común: el tener que estar contigo mismo, el pasar por momentos de soledad e introspección para que sea tu verdadero ser el que se alce por encima del ruido que genera tu mente. Sin silencio, no puedes escucharlo.


En definitiva, te invito a que te pares por un momento a pensar en ti y en tu vida, en que seas honesto de verdad contigo mismo/a y que te plantees si realmente hay algo con lo que no te sientas cómodo/a y que quieras cambiar. Ese es el inicio, el punto de partida, el más importante. El resto vendrá solo. Porque no hay nada más maravilloso y gratificante que ser uno mismo/a, honrar nuestros valores y principios y vivir nuestra propia vida.


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